La serigrafía es un sistema de impresión milenario que se cree que se remonta a la antigua China y consiste en transferir una tinta a través de una malla tensada en un marco. El paso de la tinta se bloquea en las áreas donde no habrá imagen mediante una emulsión o barniz, quedando libre la zona donde pasará la tinta, esta técnica aún se utiliza hoy en día y se conoce como serigrafía o screen manual aunque se han desarrollado nuevas técnicas como la Serigrafía circular donde se utiliza una máquina específica y adaptada para imprimir objetos cilíndricos. La pieza se coloca de forma manual. El marco o pantalla se desplaza al mismo tiempo que gira el artículo y la racleta se mantiene fija, de esa forma queda impreso el diseño sin deformaciones logrando así el estampado.
Aunque la metodología en general sigue siendo la misma hoy en día contamos con serigrafía automática donde tanto el estampado como la carga de tinta corren a cargo de la máquina, Durante el proceso de serigrafía con máquina automática, la mano del hombre sólo tiene una función, la colocación inicial de la prenda mientras que en la semiautomática se combinan la acción del operario y la de la máquina. El operario coloca la pieza en la base de la máquina, la ajusta en la posición deseada y la máquina hace el resto, baja la pantalla y hace el pase de racleta transfiriendo la tinta a la pieza. El operario retira la pieza y está lista para el secado.
Dentro de las ventajas de este método tenemos:
Y sus desventajas: